martes, 16 de enero de 2018

Pequeñas Semillitas 3564

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 13 - Número 3564 ~ Martes 16 de Enero de 2018
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
Alabado sea Jesucristo…
Buen Jesús, en mi corazón deseo que puedan reinar eternamente los mandatos de tu amor, para que sólo pueda moverse en una dirección: verdad, humildad y misericordia. Quiero imitar tus virtudes en espíritu y verdad, convertirme en un verdadero cristiano, compasivo, que no juzga ni condena, que siempre corrige con amor, sin ofender jamás. No permitas que caiga  en la tentación de juzgar y criticar a los otros. Líbrame de las habladurías, porque reconozco que yo también me equivoco y puedo caer en cualquier momento. Enséñame a ver en los demás lo mejor de cada uno. Aparta de mí todo sentimiento negativo y venenoso que pueda pronunciar mi lengua. Asísteme con la fuerza del Espíritu Santo para que pueda llevarlo a cabo. Toca mi corazón para que siempre esté dispuesto a amar sin prejuicios. Confío en tu bendición, en tu poder universal que puede transformar los sentimientos más destructivos en talentos y bendiciones para todos. Amén.

¡Buenos días!

El auto no le arrancaba…
Los Niños Exploradores se comprometen hacer al menos una buena acción cada día. Como esos chicos, conviene que te entrenes en este ejercicio cotidiano: cada uno de estos actos son como ladrillos de una maravillosa construcción que emprendes para alegría de Dios que goza ver que sus hijos desarrollan sus dones con generosidad.

En medio del camino, ya cerca del pueblo, se encontraba parado un automóvil, con el capó levantado y, casi medio adentro, el dueño tratando de hacerlo arrancar de cualquier manera. Toca cables, mira la batería, saca y pone tornillos, y no hay caso. En eso se cruza un borracho y le pregunta: —¿No le arranca? —¿Y no ve que no? ¡Y lo que me da más bronca es que estoy a tres kilómetros miserables del pueblo y no puedo llegar! —¿Y por qué no le pone una pila? —Pero, ¿qué dice, hombre? Pero ¿qué tendrán que ver las pilas, si éste es un motor a nafta? Se afirma mejor el borracho y le contesta: —¡No, yo decía una pila de tontos, para que lo empujen hasta el poblado!

Este hombre, entregado a la bebida, que se ríe con cinismo de los que prestan ayuda a los demás, sin duda es el “avivato” y “ventajita” del dicho popular: “El vivo vive del sonso, y el sonso de su trabajo”. ¿Y dónde ha venido a parar? Ahoga en el vino la profunda angustia existencial que arrastran todos los egoístas. El amor es servicio y el servicio es alegría.
* Enviado por el P. Natalio

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy
Texto del Evangelio:
Un sábado, cruzaba Jesús por los sembrados, y sus discípulos empezaron a abrir camino arrancando espigas. Decíanle los fariseos: «Mira ¿por qué hacen en sábado lo que no es lícito?». Él les dice: «¿Nunca habéis leído lo que hizo David cuando tuvo necesidad, y él y los que le acompañaban sintieron hambre, cómo entró en la Casa de Dios, en tiempos del Sumo Sacerdote Abiatar, y comió los panes de la presencia, que sólo a los sacerdotes es lícito comer, y dio también a los que estaban con él?». Y les dijo: «El sábado ha sido instituido para el hombre y no el hombre para el sábado. De suerte que el Hijo del hombre también es señor del sábado». (Mc 2,23-28)

Comentario:
Hoy como ayer, Jesús se las ha de tener con los fariseos, que han deformado la Ley de Moisés, quedándose en las pequeñeces y olvidándose del espíritu que la informa. Los fariseos, en efecto, acusan a los discípulos de Jesús de violar el sábado (cf. Mc 2,24). Según su casuística agobiante, arrancar espigas equivale a “segar”, y trillar significa “batir”: estas tareas del campo —y una cuarentena más que podríamos añadir— estaban prohibidas en sábado, día de descanso. Como ya sabemos, los panes de la ofrenda de los que nos habla el Evangelio, eran doce panes que se colocaban cada semana en la mesa del santuario, como un homenaje de las doce tribus de Israel a su Dios y Señor.
La actitud de Abiatar es la misma que hoy nos enseña Jesús: los preceptos de la Ley que tienen menos importancia han de ceder ante los mayores; un precepto ceremonial debe ceder ante un precepto de ley natural; el precepto del reposo del sábado no está, pues, por encima de las elementales necesidades de subsistencia. El Concilio Vaticano II, inspirándose en la perícopa que comentamos, y para subrayar que la persona ha de estar por encima de las cuestiones económicas y sociales, dice: «El orden social y su progresivo desarrollo se han de subordinar en todo momento al bien de la persona, porque el orden de las cosas se ha de someter al orden de las personas, y no al revés. El mismo Señor lo advirtió cuando dijo que el sábado había sido hecho para el hombre, y no el hombre para el sábado (cf. Mc 2,27)».
San Agustín nos dice: «Ama y haz lo que quieras». ¿Lo hemos entendido bien, o todavía la obsesión por aquello que es secundario ahoga el amor que hay que poner en todo lo que hacemos? Trabajar, perdonar, corregir, ir a misa los domingos, cuidar a los enfermos, cumplir los mandamientos..., ¿lo hacemos porque toca o por amor de Dios? Ojalá que estas consideraciones nos ayuden a vivificar todas nuestras obras con el amor que el Señor ha puesto en nuestros corazones, precisamente para que le podamos amar a Él.
Rev. D. Ignasi FABREGAT i Torrents (Terrassa, Barcelona, España)

Santoral Católico:
San Marcelo I
Papa
En la serie de los Pontífices, el Papa Marcelo ocupa el puesto número 30. Fue Pontífice por un año: del 308 al 309. Era uno de los más valientes sacerdotes de Roma en la terrible persecución de Diocleciano en los años 303 al 305. Animaba a todos a permanecer fieles al cristianismo aunque los martirizaran. Elegido Sumo Pontífice se dedicó a reorganizar la Iglesia que estaba muy desorganizada porque ya hacía 4 años que había muerto el último Pontífice, San Marcelino.
Era un hombre de carácter enérgico, aunque moderado, y se dedicó a volver a edificar los templos destruidos en la anterior persecución. Dividió Roma en 25 sectores y al frente de cada uno nombró a un presbítero o párroco. Muchos cristianos habían renegado de la fe, por miedo en la última persecución, pero deseaban volver otra vez a pertenecer a la Iglesia.
El Papa Marcelo, apoyado por los mejores sabios de la Iglesia, decretó que aquellos que deseaban volver a la Iglesia tenían que hacer algunas penitencias por haber renegado de la fe durante la persecución. Muchos aceptaron la decisión del Pontífice, pero algunos promovieron tumultos contra él, e incluso lo acusaron ante el Emperador Majencio quien abusando de su poder, que no le permitía inmiscuirse en los asuntos internos de la religión, expulsó al Pontífice de Roma.
Según el "Libro Pontifical", el Papa Marcelo se hospedó en la casa de una laica muy piadosa de nombre Marcela, y desde ahí, siguió dirigiendo a los cristianos. Al enterarse el Emperador, obligó al Pontífice a realizar trabajos forzosos en las caballerías y pesebres imperiales que fueron trasladados a esa zona. El Papa falleció en el año 309.
© Directorio Franciscano - Aciprensa    

Pensamiento del día
"Sed prudentes y sabios, edificad vuestras vidas sobre el cimiento firme que es Cristo. Esta sabiduría y prudencia guiará vuestros pasos, nada os hará temblar y en vuestro corazón reinará la paz. Entonces seréis bienaventurados, dichosos, y vuestra alegría contagiará a los demás. Se preguntarán por el secreto de vuestra vida y descubrirán que la roca que sostiene todo el edificio y sobre la que se asienta toda vuestra existencia es la persona misma de Cristo, vuestro amigo, hermano y Señor" (Benedicto XVI)

Tema del día:
La palabra de Dios: sorpresa, misterio, gozo...
Hay momentos en la vida que quedan grabados en nuestra memoria sin que el tiempo logre empañarlos en lo más mínimo. Algunos, transcendentales; otros, cotidianos, habituales. Creo que todos, en nuestra escuela primaria construimos el germinador: un frasco, papel secante, algodón, unas semillas (generalmente porotos o garbanzos), agua, luz... ¡y listo! A esperar unos días y sorprenderse con el milagro de la vida latente que se hallaba en esas semillas. A mis nueve años, esta experiencia resultó inolvidable.

Cuando nos convertimos en adultos, nuestras múltiples ocupaciones hacen que vivamos tan apurados que, muchas veces, perdemos la capacidad de asombro. No nos sorprendemos ante tantos milagros que ocurren diariamente en nosotros y a nuestro alrededor. La vida escondida en una semilla es un milagro.

"Dejen que los niños vengan a mí y no se lo impidan, porque el Reino de Dios pertenece a los que son como ellos" (Mc.10,14). Es necesario tener corazón de niño para comprender los misterios del Reino. La Iglesia que es Madre y Maestra nos invita “a descansar en la ternura de los brazos del Padre, en medio de la entrega creativa y generosa...” (Evangelii Gaudium 279). ¡Descansar como niños!

En estos días oramos, muy especialmente, con el Evangelio de San Marcos. Resulta apasionante recorrer sus páginas, contemplar a Jesús sanando infinidad de enfermedades físicas, mentales, espirituales, seguido por multitudes u orando en soledad, en silencio, dando a conocer la belleza del Reino de Dios,  de manera tal que todos  puedan comprender.

El Divino Maestro describe el Reino de Dios por medio de parábolas, esas comparaciones tan fáciles de entender, que partiendo de ejemplos conocidos iluminan las realidades más profundas. Una de esas parábolas, breve, deliciosa, exclusiva de San Marcos en la que deseo detenerme hoy: la parábola del grano de trigo que crece por sí solo (Mc.4,26,29). En ella se ve la eficacia que por obra de Dios tiene su Palabra si la dejamos actuar en nuestra alma, si no le ponemos impedimentos.

¡Es maravilloso contemplar como la Palabra de Dios que fue sembrada en nuestros corazones o la que hemos sembrado nosotros, por pura gracia divina, crece, se desarrolla por sí misma dando frutos de amor! ¡Qué gozo inmenso produce el comunicar la experiencia personal de vivir con Jesús porque “el verdadero misionero, que nunca deja de ser discípulo, sabe que Jesús camina con él, habla con él, respira con él, trabaja con él. Percibe a Jesús vivo con él en medio de la tarea misionera…” (Evangelii Gaudium 265).

San Juan Pablo II, en la Audiencia General del 25/9/1991, refiriéndose a la parábola del grano de trigo, decía: “… el Reino de Dios crece aquí en la tierra, en la historia de la humanidad, en virtud de una siembra inicial, es decir, de una fundación que viene de Dios, y de un obrar misterioso de Dios mismo, que la Iglesia sigue cultivando a lo largo de los siglos. En la acción de Dios en relación con el Reino también está presente la «hoz» del sacrificio: el desarrollo del Reino no se realiza sin sufrimiento. Éste es el sentido de la parábola que narra el evangelio de Marcos”.

Y en Evangelii Gaudium 22,  el Papa Francisco nos recuerda: “La Palabra tiene en sí una potencialidad que no podemos predecir. El Evangelio habla de una semilla que, una vez sembrada, crece por sí sola también cuando el agricultor duerme (Mc 4,26-29). La Iglesia debe aceptar esa libertad inaferrable de la Palabra, que es eficaz a su manera, y de formas muy diversas que suelen superar nuestras previsiones y romper nuestros esquemas”.

Que la Santísima Virgen, Madre del Evangelio y Estrella de la Nueva Evangelización, nos guíe para que no dejemos de asombrarnos cada día con el misterio escondido en la Palabra de Dios y vivamos inmersos en la gracia del Bautismo el gozo de ser mensajeros del Evangelio, confiando en la germinación del Reino de Dios, allí donde fuimos sembrados y llamados a sembrar.
© Ana María Casal

Meditaciones
Pensar en la eternidad es lo que ha hecho que muchos hombres y mujeres se retiraran a los desiertos a orar y hacer penitencia. Y si bien nosotros quizás no estemos llamados a esta vocación, nos vendrá muy bien pensar y meditar en la eternidad.
Porque esta vida terrena no lo es todo, sino que después de nuestra muerte comienza realmente lo que permanecerá para siempre, por los siglos de los siglos, mientras Dios sea Dios.
¡Y qué felicidad si alcanzamos el Paraíso! ¿Cuándo acabará? Nunca. ¿Cuánto durará? Siempre. Estas dos palabras: “nunca” y “siempre” tienen un significado que da vértigo al pensar que en el más allá, en la eternidad adquieren su valor.
Por eso es que Dios permite males en este mundo, y vemos desgracias y personas que sufren y que tienen hambre. Pues ¿qué importa una vida de padecimientos si al final, después de esta corta o larga vida, vendrá la dicha sin fin?
Y en cambio ¿para qué sirve una vida felizmente vivida, pero sin salud de alma, sin la gracia santificante, de modo que luego de nuestra muerte nos esperara una eternidad de horror en el infierno?
Ya lo ha dicho el Señor en el Evangelio que de nada le sirve al hombre ganar el mundo entero si al final termina condenado para toda la eternidad.
Pero también debemos saber que si Dios permite el mal y que haya miseria y hambre, es para darnos una oportunidad a nosotros de ser misericordiosos y socorrer a los hermanos. Porque Dios nos pedirá cuenta del bien no realizado, ya que Dios permite que haya dolor para que nosotros ejerzamos la misericordia y hagamos el bien y nos santifiquemos. ¡Ay de nosotros si somos duros e indiferentes ante el dolor de los demás!
Pensemos frecuentemente en esta palabra: “eternidad”, y a la luz de ella veamos todas las cosas de este mundo, que es pasajero y que debemos vivirlo de tal modo que nuestra eternidad sea de luz y felicidad sin fin, y no de horror y sufrimiento sin límites.
Sitio Santísima Virgen

Pedidos de oración
Pedimos oración por la Santa Iglesia Católica; por el Papa Francisco, por el Papa Emérito Benedicto, por los obispos, sacerdotes, diáconos, seminaristas, catequistas y todos los que componemos el cuerpo místico de Cristo; por la unión de los cristianos para que seamos uno, así como Dios Padre y nuestro Señor Jesucristo son Uno junto con el Espíritu Santo; por las misiones; por el triunfo del Sagrado Corazón de Jesús y del Inmaculado Corazón de María;  por la conversión de todos los pueblos; por la Paz en el mundo; por los cristianos perseguidos y martirizados en Medio Oriente, África, y en otros lugares; por nuestros hermanos sufrientes por diversos motivos especialmente por las enfermedades, el abandono, la carencia de afecto, la falta de trabajo, el hambre y la pobreza; por los niños con cáncer y otras enfermedades graves; por el drama de los refugiados del Mediterráneo; por los presos políticos y la falta de libertad en muchos países del mundo; por las víctimas de catástrofes naturales; por la unión de las familias, la fidelidad de los matrimonios y por más inclinación de los jóvenes hacia este sacramento; por el aumento de las vocaciones sacerdotales y religiosas; y por las Benditas Almas del Purgatorio.

Los cinco minutos del Espíritu Santo
Enero 16
Algunos se confunden con la palabra espiritual, y creen que uno es más espiritual si vive alejado de las cosas de este mundo, si come poco, si no disfruta de la vida, si tiene poco trato con los demás.
Pero en la Palabra de Dios, espiritual es otra cosa. Una persona espiritual es alguien que se deja transformar por el Espíritu Santo, y entonces se convierte en un amigo de Dios y hace las cosas con amor. Espiritual es también el que sabe disfrutar de lo que Dios le regala y descubre a Dios en medio de las cosas lindas, tratando de vivirlas como a Dios le agrada. Dice la Biblia que "Dios creó todo para que lo disfrutemos" (1 Timoteo 6,17).
Por ejemplo, cuando celebramos el cumpleaños de un hijo o de un amigo, y nos alegramos de que esté vivo; y con lo poco que tenemos hacemos una linda fiesta para que se sienta feliz por lo menos un rato, eso es lo más espiritual que puede haber.
La persona espiritual sabe compartir y busca la felicidad de los demás. No se aleja de los otros, sino que sabe descubrir a Jesús en ellos. Hay personas que se creen espirituales, pero en realidad están llenas de rencores y de orgullo, o no son capaces de hacer feliz a nadie. Entonces, en realidad, están lejos de Dios, porque nuestro amor al Dios invisible se manifiesta en el trato con los hermanos visibles: "El que no ama al hermano al que ve, no puede amar a Dios, a quien no ve" (1 Juan 4,20). Por eso San Pablo llamaba "carnales" a los que vivían en la envidia y la discordia (1 Corintios 3,3).
* Mons. Víctor Manuel Fernández
FELIPE
-Jardinero de Dios-
(el más pequeñito de todos)

lunes, 15 de enero de 2018

Pequeñas Semillitas 3563

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 13 - Número 3563 ~ Lunes 15 de Enero de 201
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
Alabado sea Jesucristo…
Una anécdota del escritor jesuita nacido en Bombay, India, Anthony de Mello:
Los discípulos estaban enzarzados en una discusión sobre la sentencia de Lao Tse: “Los que saben no hablan; los que hablan no saben”.
Cuando el Maestro entró donde aquellos estaban, le preguntaron cuál era el significado exacto de aquellas palabras. El Maestro les dijo: ¿Quién de vosotros conoce la fragancia de la rosa? Todos la conocían. Entonces les dijo: Expresadlo con palabras. Y todos guardaron silencio.

¡Buenos días!

Decidido y entusiasta
El buen marino de un barco de velas, está siempre atento y obra con habilidad cuando percibe que se levanta una brisa, aunque muy suave. Tú también permanece alerta y cuando surja en tu interior un impulso a la buena acción, por pequeño que sea, despliega al punto tus velas y obra decididamente. Como decía san Agustín: “La gracia pasa y no vuelve”.

Uno de los defectos más comunes de la naturaleza humana es diferir lo que deberíamos y podríamos hacer ahora. Más claramente es “patear la pelota para adelante”, como suele decirse. Cuántas hermosas iniciativas han muerto por esta concesión a la pereza. Hay quienes se han hecho especialistas en buscar excusas para evadir lo que urge llevar a cabo hoy. Aprovecha, pues, bien el tiempo y repite en tus adentros una y otra vez la frase que te impulsará a la acción: “procederé ahora mismo, ya, ya, ya”. Así harás fecunda tu vida. Para esto Dios te regala un nuevo día.

“Procederé ahora mismo”. Con estas palabras puedes preparar tu mente para realizar todo acto necesario para lograr tus metas; con ellas harás frente a todo desafío que los fracasados eluden. Hoy es el momento oportuno. Este es el lugar. El impulso inicial tómalo al principio de la jornada, orando así: “Con tu ayuda, Señor, hoy seré decidido y entusiasta”.
* Enviado por el P. Natalio

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy
Texto del Evangelio:
Como los discípulos de Juan y los fariseos estaban ayunando, vienen y le dicen a Jesús: «¿Por qué mientras los discípulos de Juan y los discípulos de los fariseos ayunan, tus discípulos no ayunan?». Jesús les dijo: «¿Pueden acaso ayunar los invitados a la boda mientras el novio está con ellos? Mientras tengan consigo al novio no pueden ayunar. Días vendrán en que les será arrebatado el novio; entonces ayunarán, en aquel día.
»Nadie cose un remiendo de paño sin tundir en un vestido viejo, pues de otro modo, lo añadido tira de él, el paño nuevo del viejo, y se produce un desgarrón peor. Nadie echa tampoco vino nuevo en pellejos viejos; de otro modo, el vino reventaría los pellejos y se echaría a perder tanto el vino como los pellejos: sino que el vino nuevo se echa en pellejos nuevos». (Mc 2,18-22)

Comentario:
Hoy comprobamos cómo los judíos, además del ayuno prescrito para el Día de la Expiación (cf. Lev 16,29-34) observaban muchos otros ayunos, tanto públicos como privados. Eran expresión de duelo, de penitencia, de purificación, de preparación para una fiesta o una misión, de petición de gracia a Dios, etc. Los judíos piadosos apreciaban el ayuno como un acto propio de la virtud de la religión y muy grato a Dios: el que ayuna se dirige a Dios en actitud de humildad, le pide perdón privándose de aquellas cosas que, satisfaciéndole, le hubieran apartado de Él.
Que Jesús no inculque esta práctica a sus discípulos y a los que le escuchan, sorprende a los discípulos de Juan y a los fariseos. Piensan que es una omisión importante en sus enseñanzas. Y Jesús les da una razón fundamental: «¿Pueden acaso ayunar los invitados a la boda mientras el novio está con ellos?» (Mc 2,19). El esposo, según la expresión de los profetas de Israel, indica al mismo Dios, y es manifestación del amor divino hacia los hombres (Israel es la esposa, no siempre fiel, objeto del amor fiel del esposo, Yahvé). Es decir, Jesús se equipara a Yahvé. Está aquí declarando su divinidad: llama a sus discípulos «los amigos del esposo», los que están con Él, y así no necesitan ayunar porque no están separados de Él.
La Iglesia ha permanecido fiel a esta enseñanza que, viniendo de los profetas e incluso siendo una práctica natural y espontánea en muchas religiones, Jesucristo la confirma y le da un sentido nuevo: ayuna en el desierto como preparación a su vida pública, nos dice que la oración se fortalece con el ayuno, etc.
Entre los que escuchaban al Señor, la mayoría serían pobres y sabrían de remiendos en vestidos; habría vendimiadores que sabrían lo que ocurre cuando el vino nuevo se echa en odres viejos. Les recuerda Jesús que han de recibir su mensaje con espíritu nuevo, que rompa el conformismo y la rutina de las almas avejentadas, que lo que Él propone no es una interpretación más de la Ley, sino una vida nueva.
Rev. D. Joaquim VILLANUEVA i Poll (Barcelona, España)

Santoral Católico:
San Arnoldo Janssen
Presbítero y Fundador
Nació el año 1837 en Goch, pequeña ciudad de la Baja Sajonia (Alemania). Ordenado de sacerdote en la diócesis de Münster, se dedicó doce años a la enseñanza. Dadas las dificultades de la Iglesia en Alemania, pasó a Holanda para dirigir un seminario misionero. Destacó por su devoción al Corazón de Jesús y su preocupación misionera. Su espiritualidad le llevó a la fundación de tres congregaciones: la "Sociedad del Verbo Divino", para el anuncio del Evangelio entre los no cristianos; su correspondiente rama femenina, las "Misioneras Siervas del Espíritu Santo", y las "Siervas del Espíritu Santo de la Adoración perpetua", para llevar una vida de estilo contemplativo. Todo para dar cumplimiento a las palabras de Jesús: "Rogad al dueño de la mies que envíe trabajadores a su mies". Murió el 15 de enero de 1909 en Steyl (Holanda). Fue canonizado en el 2003.
© Directorio Franciscano - Aciprensa    

Pensamiento del día

“El silencio es algo que viene de tu corazón;
no significa no hablar,
significa que nada te perturba en tu interior”
-Thich Nhat Hanh-

Tema del día:
El Papa en Chile y Perú
“El Papa, como lo ha hecho tantas veces en el pasado, quiere hablar con los pueblos indígenas, quiere mostrarles respeto, allí mismo, donde están”, dijo el director de la Sala de Prensa Greg Burke, quien comentó el viaje apostólico del Pontífice a Chile y Perú del 15 al 22 de enero.

Burke aseguró que un momento central de la visita será el encuentro del Papa con los pueblos originarios en ambos países. Se trata de los pueblos araucanos en Chile y del Amazonas en Perú. De hecho, destacó que éste viaje de alguna manera, es el comienzo de los temas del próximo Sínodo para el Amazonas convocado por el Papa para 2019.

“Al mismo tiempo, existe el tema del respeto por los pueblos y también por la Creación”, presentes en la encíclica social sobre temas del cuidado del planeta “Laudato si”. “Una oportunidad para reiterar que podemos aprender mucho de los pueblos indígenas, especialmente en lo que respecta a la relación con la naturaleza”, añadió.

Greg recordó que el Pontífice conoce bien Chile porque vivió allí durante el noviciado de los jesuitas. Igualmente, la realidad de Perú no les indiferente, por el contrario, sostuvo que el Papa respeta la piedad popular de los peruanos. “Es su gente, él habla español…se encontrará muy bien en ambos países”, manifestó.

El Papa en un video mensaje reciente enviado a Perú y Chile manifestó que conoce la historia de esos países, “fraguada con tesón, entrega”.

“Deseo encontrarme con ustedes, mirarlos a los ojos, ver sus rostros y poder entre todos experimentar la cercanía de Dios, su ternura y misericordia que nos abraza y consuela”, agregó.

En la misma línea, el cardenal Pietro Parolin en una reciente entrevista a Vatican News también comentó el viaje del Papa a Chile y Perú y recordó que Francisco va como pastor de la Iglesia universal a encontrarse con las comunidades cristianas que allí viven.

Parolin destacó los desafíos que va a afrontar: “El primero es el de las poblaciones indígenas, y aquí hago referencia al Sínodo Panamazónico”. Y señaló la reflexión sobre “cuál es la contribución de estas poblaciones dentro de cada país, de sus sociedades, y para dar una contribución también a estas sociedades”.

Y después se refirió al tema de la corrupción que el “Papa siente mucho” y “que impide el desarrollo y también la superación de la pobreza y de la miseria. Creo que no será un viaje simple, pero será realmente un viaje apasionante”, manifestó.

En el sur de Chile, en Temuco, Francisco encontrará 23 comuneros indígenas, en la zona que ha sido escenario de varios conflictos con miembros de la comunidad mapuche.

En Perú, asimismo, visitará a los aborígenes en Puerto Maldonado, en el Coliseo Cerrado Madre de Dios. Allí, vendrán representantes de comunidades indígenas de Bolivia y Brasil.

El Sucesor de Pedro es un líder religioso, pero en esta ocasión también se presenta como ‘puente’ de encuentro con las comunidades locales sobre temas fundamentales como el cuidado del medio ambiente, la dignidad de los pueblos originarios y la exclusión.

El papa Francisco anunció su deseo de realizar un Sínodo Panamazónico en 2019. Se trata de una cita que implica el territorio de 9 países de la región, unos 6 millones de kilómetros cuadrados. Los obispos y las comunidades locales reflexionarán sobre el futuro de la zona con la mayor biodiversidad del planeta.
© Ary Waldir Ramos Díaz

Meditaciones
Millones de católicos diariamente rezan la oración del Avemaría, a veces con prisa, sin pensar en lo que dicen. Sin embargo... ¡esta oración es una mina de oro!
San Bernardo y muchos otros santos enfatizaron que María nunca se negó a escuchar las oraciones de sus hijos. ¿Por qué rechazar el amor y el consuelo que nos ofrece la dulce Madre de Dios?
Hugo Lammer era un cristiano convencido pero era un predicador violento contra la Iglesia Católica. Un día, se encontró con una explicación del Ave María que lo deleitó, y comenzó a rezarla todos los días. Entonces toda su animosidad anticatólica desapareció como por arte de magia. Se convirtió en sacerdote y profesor de teología católica en Breslau (Wroclaw, en alemán Breslau, una ciudad de Silesia, Polonia).
Hay miles de historias similares: un sacerdote está cerca de un hombre que muere desesperado debido a sus pecados y falta de fe. El hombre se niega a confesarse. El sacerdote consigue que rece al menos un Ave María. Poco después, el infeliz hace una confesión sincera y muere en la gracia de Dios.

Pedidos de oración
Pedimos oración por la Santa Iglesia Católica; por el Papa Francisco, por el Papa Emérito Benedicto, por los obispos, sacerdotes, diáconos, seminaristas, catequistas y todos los que componemos el cuerpo místico de Cristo; por la unión de los cristianos para que seamos uno, así como Dios Padre y nuestro Señor Jesucristo son Uno junto con el Espíritu Santo; por las misiones; por el triunfo del Sagrado Corazón de Jesús y del Inmaculado Corazón de María;  por la conversión de todos los pueblos; por la Paz en el mundo; por los cristianos perseguidos y martirizados en Medio Oriente, África, y en otros lugares; por nuestros hermanos sufrientes por diversos motivos especialmente por las enfermedades, el abandono, la carencia de afecto, la falta de trabajo, el hambre y la pobreza; por los niños con cáncer y otras enfermedades graves; por el drama de los refugiados del Mediterráneo; por los presos políticos y la falta de libertad en muchos países del mundo; por las víctimas de catástrofes naturales; por la unión de las familias, la fidelidad de los matrimonios y por más inclinación de los jóvenes hacia este sacramento; por el aumento de las vocaciones sacerdotales y religiosas; y por las Benditas Almas del Purgatorio.

Los cinco minutos del Espíritu Santo
Enero 15
Nuestra oración debe ser comunitaria. Ninguno debería buscar al Espíritu Santo pensando sólo en sus problemas. Porque Jesús nos quiere unidos como hermanos.
Por eso, pensemos hoy en todos los que se sienten solos y abandonados. No nos olvidemos hoy de los que están sin trabajo, de los que son despreciados por su pobreza, de los que están olvidados por todos en una cama de hospital.
Entonces clamemos "¡Ven Espíritu Santo!", pidiéndole que llene de su consuelo y de su amor esos corazones lastimados que se sienten solos e ignorados.
Pero también invoquemos al Espíritu Santo para que entre bien profundo en nuestro corazón y en todos los que pueden dar una mano a los postergados, a los excluidos del mundo del placer y del consumo (1 Juan 3,17-24). Pidámosle que sane nuestro egoísmo y nos haga descubrir qué podemos aportar a los demás.
* Mons. Víctor Manuel Fernández 
FELIPE
-Jardinero de Dios-
(el más pequeñito de todos)

domingo, 14 de enero de 2018

Pequeñas Semillitas 3562

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 13 - Número 3562 ~ Domingo 14 de Enero de 2018
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
Alabado sea Jesucristo…
Después de la vocación de Jesús, en su bautismo, he aquí la de los primeros discípulos.
En san Juan, el testimonio de Juan Bautista es determinante en la llamada de los primeros discípulos, pues al designarles al Salvador del mundo, el profeta del desierto orienta hacia él a sus propios discípulos. Jesús se vuelve y les plantea una cuestión. Es la primera frase del Mesías en el cuarto evangelio: “¿Qué buscáis?” La cuestión se dirige a los discípulos de todos los tiempos: es imposible encontrar un sentido a su propia vida si no se le busca verdaderamente.
A esta cuestión de Jesús, los dos primeros responden con otra pregunta: “Rabbi, ¿dónde vives?” Es también la cuestión que los discípulos de todos los tiempos deberán plantearse sin cesar. Reconocer a Jesucristo como el Maestro, buscarlo, caminar con él y permanecer junto a él son las actitudes fundamentales para todas las generaciones de discípulos.
P. Felipe Santos SDB

¡Buenos días!

Tiempo de gracia
Hoy te acerco un mensaje breve, pero fuerte de la Reina de la Paz. En sus mesuradas palabras se percibe, sin embargo, el gran deseo de sacar a sus hijos de las redes del mal. Lo peor que nos puede pasar es la falta de verdadera fe. La fe es auténtica cuando uno ha sido tocado por la experiencia del inmenso y gratuito amor que Dios nos tiene, y te has decido organizar tu vida como respuesta leal a este descubrimiento.

“¡Queridos hijos! Despierten del sueño de incredulidad y pecado, ya que este es un tiempo de gracia que Dios les da. Aprovechen este tiempo y pidan a Dios la gracia de la curación del corazón, para que con el corazón miren a Dios y al hombre. Oren de manera especial por los que no han conocido el amor de Dios y con la vida testimonien a fin de que ellos también conozcan a Dios y su inmenso amor. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!”

“Mirar con el corazón a Dios y al hombre”, consigna maravillosa, clave para que lleves una vida satisfactoria a los ojos de Dios que “sondea los corazones y conoce nuestros pensamientos”. También sabemos que el Señor “sana los corazones destrozados y venda sus heridas”. Acepta, pues, este tiempo de salvación y misericordia.
* Enviado por el P. Natalio

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy
Texto del Evangelio:
En aquel tiempo, Juan se encontraba de nuevo allí con dos de sus discípulos. Fijándose en Jesús que pasaba, dice: «He ahí el Cordero de Dios». Los dos discípulos le oyeron hablar así y siguieron a Jesús. Jesús se volvió, y al ver que le seguían les dice: «¿Qué buscáis?». Ellos le respondieron: «Rabbí —que quiere decir “Maestro”— ¿dónde vives?». Les respondió: «Venid y lo veréis». Fueron, pues, vieron dónde vivía y se quedaron con Él aquel día. Era más o menos la hora décima. Andrés, el hermano de Simón Pedro, era uno de los dos que habían oído a Juan y habían seguido a Jesús. Éste se encuentra primeramente con su hermano Simón y le dice: «Hemos encontrado al Mesías» —que quiere decir, Cristo—. Y le llevó donde Jesús. Jesús, fijando su mirada en él, le dijo: «Tú eres Simón, el hijo de Juan; tú te llamarás Cefas» —que quiere decir, “Piedra”. (Jn 1,35-42)

Comentario:
Hoy vemos a Jesús que venía por la ribera del Jordán: ¡es Cristo que pasa! Debían ser las cuatro de la tarde cuando, viendo que dos chicos le seguían, se ha girado para preguntarles: «Qué buscáis?» (Jn 1,38). Y ellos, sorprendidos por la pregunta, han respondido: «Rabbí —que quiere decir “Maestro”— ¿dónde vives? (...) ‘Venid y lo veréis’» (Jn 1,39).
También yo sigo a Jesús, pero... ¿qué quiero?, ¿qué busco? Es Él quien me lo pregunta: «De verdad, ¿qué quieres?». ¡Oh!, si fuera suficientemente audaz para decirle: «Te busco a ti, Jesús», seguro que le habría encontrado, «porque todo el que busca encuentra» (Mt 7,8). Pero soy demasiado cobarde y le respondo con palabras que no me comprometen demasiado: «¿Dónde vives?». Jesús no se conforma con mi respuesta, sabe demasiado bien que no es un montón de palabras lo que necesito, sino un amigo, el Amigo: Él. Por esto me dice: «Ven y lo verás», «venid y lo veréis».
Juan y Andrés, los dos mozos pescadores, fueron con Él, «vieron dónde vivía y se quedaron con Él aquel día» (Jn 1,39). Entusiasmado por el encuentro, Juan podrá escribir: «La gracia y la verdad se han hecho realidad por Jesucristo» (Jn 1,17b). ¿Y Andrés? Correrá a buscar a su hermano para hacerle saber: «Hemos encontrado al Mesías» (Jn 1,41). «Y le llevó donde Jesús. Jesús, fijando su mirada en él, le dijo: ‘Tú eres Simón, el hijo de Juan; tú te llamarás Cefas’, que quiere decir “Piedra”» (Jn 1,42).
¡Piedra!, ¿Simón, una piedra? Ninguno de ellos está preparado para comprender estas palabras. No saben que Jesús ha venido a levantar su Iglesia con piedras vivas. Él tiene ya escogidos los dos primeros sillares, Juan y Andrés, y ha dispuesto que Simón sea la roca en la que se apoye todo el edificio.
Y, antes de subir al Padre, nos dará respuesta a la pregunta: «Rabbí, ¿dónde vives?». Bendiciendo a su Iglesia dirá: «Yo estaré con vosotros cada día hasta el fin del mundo» (Mt 28,20).
Rev. D. Lluís RAVENTÓS i Artés (Tarragona, España)

Palabras de San Juan Pablo II
«Cuando se habla de pruebas de la existencia de Dios debemos subrayar que no se trata de pruebas de orden científico experimental. Las pruebas científicas en el sentido moderno de la palabra, valen sólo para las cosas perceptibles por los sentidos, dado que solamente sobre éstos pueden ejercitarse los instrumentos de la indagación y de la verificación de los que se sirve la Ciencia. Querer una prueba científica de la existencia de Dios significa hacer descender a Dios a las filas de los seres de nuestro mundo y, por lo tanto, equivocarse metodológicamente sobre lo que es Dios; la Ciencia debe reconocer sus límites y su impotencia para alcanzar la existencia de Dios; no puede ni afirmar ni negar esta existencia»

Predicación del Evangelio:
“Este es el Cordero de Dios”
En estos comienzos del año, después del bautismo de Jesús, la Iglesia nos presenta la llamada de algunos de los apóstoles. San Juan en su evangelio nos narra hoy el encuentro con Jesús de los dos primeros apóstoles: Andrés y otro, del que no pone el nombre, pero parece ser él mismo. Eran discípulos de Juan Bautista y la primera consideración es que van detrás de Jesús, porque se lo indica el mismo Bautista. Éste señala a Jesús cuando pasa diciendo: “Este es el Cordero de Dios”. Parece ser que ya les había hablado antes de aquel que debía venir detrás de él y del que no era digno ni desatar la correa de la sandalia. Palabras estas que significaban la grandeza de esa persona. Llamar a Jesús: el “Cordero de Dios” es una referencia a los sacrificios de la Pascua. Es posible que estuviera cercana esa fecha, como igualmente la hora de los sacrificios de los corderos, que solía hacerse a las cuatro de la tarde.

Normalmente nadie se encuentra con Cristo si alguien no se lo anuncia. Esta es la misión de nosotros cristianos: hacer conocer a Jesucristo entre la gente. Es nuestro deber señalar a Jesús, le sigan o no le sigan. Claro que usaremos las palabras y expresiones que se puedan comprender: Jesús es el que puede llenar nuestra vida y darla un verdadero sentido pleno. Pero más que con palabras y discursos es necesario el testimonio de nuestra vida. Decía un autor: “Sólo el que ha visto a Dios tiene derecho a hablar de Él”. Sólo el que tiene una vivencia con Dios puede indicar a ese Dios de la vivencia. Tampoco es que sea necesaria una santidad extraordinaria. Muchas veces viene el encuentro con Jesús por los medios humanos sencillos: la amistad, familia, el participar de unos mismos ideales, si juntamente se da el testimonio de la vida.

Y aquellos dos discípulos se fueron tras Jesús. Jesús tampoco les echó grandes discursos, sino que les invitó a ver. Es el testimonio de su vida lo que les atraerá plenamente a su servicio. No nos dice lo que hablaron. Es muy posible que hablasen del amor de Dios y de cómo expresarlo por medio del amor al prójimo.

El hecho es que quedaron muy contentos y sintiendo que su vida había cambiado. Tan contentos que Andrés se encuentra con su hermano Simón y da testimonio de lo que ha visto: al Mesías o Cristo. Y lo conduce a Jesús. El conocimiento de Jesús lleva a una necesidad de transmitirlo a los demás. El encuentro verdadero con Jesús es un gozo tan grande, que desea que los demás gocen también de ese encuentro.

En realidad en nuestras vidas nos dejamos llevar de muchas cosas. Seguimos a la moda o las ideas de un partido político o seguimos diversas propagandas. Es como ver por los ojos de otros. Lo más importante es seguir a Jesús, dejarnos guiar por Él, porque Él nos llevará por los mejores caminos. Viviendo a Jesús es como podemos señalarlo a otros. Hoy, quizá más que en otros tiempos se necesitan testigos: personas que, más que con palabras, con los hechos de su vida digan: He descubierto a Jesucristo, es una maravilla. Y con su experiencia ayuden a poder decir, como nos enseña el salmo responsorial: “Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad”.
© Padre Silverio Velasco

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Ofrecimiento para sacerdotes y religiosas

Formulo el siguiente ofrecimiento únicamente para sacerdotes o religiosas que reciben diariamente "Pequeñas Semillitas" por e-mail: Si desean recibir los comentarios del Evangelio del domingo siguiente con dos o tres días de anticipación, para tener tiempo de preparar sus meditaciones, homilías o demás trabajos pastorales sobre la Palabra de Dios, pueden pedírmelo a feluzul@gmail.com 
Sólo deben indicar claramente su nombre, su correo electrónico, ciudad de residencia y a qué comunidad religiosa pertenecen.

Agradecimientos
Imaginemos que en el cielo hay dos oficinas diferentes para tratar lo relativo a las oraciones de las personas en la tierra:
Una es para receptar pedidos de diversas gracias, y allí los muchos ángeles que atienden trabajan intensamente y sin descanso por la cantidad de peticiones que llegan en todo momento.
La otra oficina es para recibir los agradecimientos por las gracias concedidas y en ella hay un par de ángeles aburridos porque prácticamente no les llega ningún mensaje de los hombres desde la tierra para dar gracias...
Desde esta sección de "Pequeñas Semillitas" pretendemos juntar una vez por semana (los domingos) todos los mensajes para la segunda oficina: agradecimientos por favores y gracias concedidas como respuesta a nuestros pedidos de oración.

Desde Bogotá, Colombia, Carlos C. O. escribe y dice: “Sin duda las oraciones hechas por mi hijo Carlos han calado en lo más profundo, pues sus pruebas académicas han sido firmemente iluminadas por el Espíritu Santo, como se lo pedimos en días anteriores. Igualmente mi hija María Paula ha recibido unos tips de inglés por parte de una prima suya, Isabel, y estamos seguros que le irá muy bien en el examen, requisito indispensable para obtener su título profesional de Fonoaudióloga en las fechas que disponga la Universidad. A Melisa, mi sobrina, le fue ayer muy bien en el parto de María Alejandra, con seguridad las oraciones hechas por los lectores de 'Pequeñas Semillitas' fueron escuchadas por el Señor y así mismo se evidenció la intercesión de nuestra Madre, la Virgen Santísima. Sin duda serían infinitas las gracias que he de dar al Señor por todos los dones y gracias recibidas”.

Desde la provincia de Córdoba, Argentina, Lilian escribe para decir lo siguiente: “Hoy 10 de enero de 2018, he recibido la respuesta después de una larga agonía esperándola, agonía de días, de sentimientos, de horas interminables, de incertidumbre... hoy mi ginecóloga me ha comunicado que mis nódulos mamarios son benignos, sólo debo controlarlos, no necesito operación [...] Yo había solicitado oración, que fue escuchada por el Señor y una vez más. Gracias hermanos en la fe y gracias Señor por escuchar nuestras suplicas y ser testimonio de ello”

Desde Buenos Aires, Argentina, agradecen a Dios y a las personas que rezaron por Eulalia, de 84 años de edad, que fue operada de cáncer de mama con resultados muy satisfactorios. Nos sumamos en la oración de gratitud al Señor.

Los cinco minutos del Espíritu Santo
Enero 14
En la Biblia se le da al Espíritu Santo el nombre de Paráclito (Juan 14,26). Este nombre ya nos indica algo, porque significa “llamado junto a”. Es decir, el que yo invoco para que esté conmigo.
Son distintos los sentidos que puedo darle a esta presencia. Por ejemplo, puede significar que lo invoco para que me defienda de los que me acusan o me persiguen, particularmente del poder del mal. Pero también puede entenderse que el Espíritu está a mi lado para darme consuelo en medio de las angustias, temores e insatisfacciones.
En realidad, no podemos limitar el sentido de ese nombre, y más bien tenemos que reunir en esa expresión todo lo que incluimos cuando llamamos a alguien para que esté con nosotros.
El Paráclito es el que se hace presente allí donde nadie puede acompañarnos, en esa dimensión más íntima de nuestro ser donde, sin él, siempre estamos desamparados, angustiados en una soledad profunda que nadie puede llenar. Él es ayuda, fuerza, consuelo, defensa, aliento. Sólo hay que decirle con ganas: "Ven Espíritu Santo, ven Paráclito".
* Mons. Víctor Manuel Fernández
 
FELIPE
-Jardinero de Dios-
(el más pequeñito de todos)