miércoles, 16 de agosto de 2017

Pequeñas Semillitas 3421

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 12 - Número 3421 ~ Miércoles 16 de Agosto de 2017
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
Alabado sea Jesucristo…
Iniciamos la presente edición de “Pequeñas Semillitas” con esta bella reflexión del Padre Víctor Fernández:
Señor, si te tengo a ti no me falta nada. Pero a veces te olvido y mi corazón quiere ser independiente. Me confundo creyendo que tu amor no es suficiente. Yo quiero otros afectos, y quiero elegir a quiénes amar y por quiénes dejarme amar. Ignoro o desprecio a los que no me sirven para sentirme bien. Sana esa independencia enfermiza, Señor, para que pueda dejarme tomar por tu amor. Así no despreciaré a nadie, porque los miraré con tus ojos, y cualquier ser humano será un signo de tu ternura y de tu cercanía. Sana todo temor a la soledad, Dios mío, y dame una fe profunda para creer que tú eres real, que tu amor es verdadero, y que puedes saciar y sobrepasar toda mi sed de amor. Amén.

¡Buenos días!

El regalo del dolor
El dolor suscita siempre en nosotros el rechazo. Pero es constructivo aportar alguna reflexión que te ayude a verlo con ojos nuevos. Las aflicciones y dolores dan lugar a muy meritorios ejercicios de virtudes heroicas. Las pruebas que cayeron sobre Job, lo hicieron perfecto; la ceguera formó y santificó a Tobías; la calumnia inmortalizó a José; la persecución purificó a David; los leones dieron a conocer la virtud de Daniel. El escritor británico Clive Staples Lewis (1898-1963) expone su opinión:

No creo que Dios quiera exactamente que seamos felices, quiere que seamos capaces de amar y de ser amados, quiere que maduremos, y yo sugiero que precisamente porque Dios nos ama nos concedió el don de sufrir; o por decirlo de otro modo: el dolor es el megáfono que Dios utiliza para despertar a un mundo de sordos; porque somos como bloques de piedra, a partir de los cuales el escultor poco a poco va formando la figura de un hombre, los golpes de su cincel que tanto daño nos hacen, también nos hacen más perfectos.

“Dios, dice San Agustín, mezcla las amarguras con las alegrías de la tierra, a fin de llevar al hombre a aquella felicidad y alegría, cuya dulzura nunca engaña y que sólo se encuentra en Dios. El mundo se regocija en la nada. Las alegrías mundanas están vacías, no tienen sabor ni duración. No hay en ellas realidad, ni dicha, ni estabilidad, son una gota de miel que se convierte en un mar de hiel”. Es un mensaje sólido que te ayudará a crecer.
* Enviado por el P. Natalio

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy
Texto del Evangelio:
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Si tu hermano llega a pecar, vete y repréndele, a solas tú con él. Si te escucha, habrás ganado a tu hermano. Si no te escucha, toma todavía contigo uno o dos, para que todo asunto quede zanjado por la palabra de dos o tres testigos. Si les desoye a ellos, díselo a la comunidad. Y si hasta a la comunidad desoye, sea para ti como el gentil y el publicano. Yo os aseguro: todo lo que atéis en la tierra quedará atado en el cielo, y todo lo que desatéis en la tierra quedará desatado en el cielo. Os aseguro también que si dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra para pedir algo, sea lo que fuere, lo conseguirán de mi Padre que está en los cielos. Porque donde están dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos». (Mt 18,15-20)

Comentario:
Hoy, en este breve fragmento evangélico, el Señor nos enseña tres importantes formas de proceder, que frecuentemente se ignoran.
Comprensión y advertencia al amigo o al colega. Hacerle ver, en discreta intimidad («a solas tú con él»), con claridad («repréndele»), su equivocado proceder para que enderece el camino de su vida. Acudir a la colaboración de un amigo, si la primera gestión no ha dado resultado. Si ni aun con este obrar se logra su conversión y si su pecar escandaliza, no hay que dudar en ejercer la denuncia profética y pública, que hoy puede ser una carta al director de una publicación, una manifestación, una pancarta. Esta manera de obrar deviene exigencia para el mismo que la practica, y frecuentemente es ingrata e incómoda. Por todo ello es más fácil escoger lo que llamamos equivocadamente “caridad cristiana”, que acostumbra a ser puro escapismo, comodidad, cobardía, falsa tolerancia. De hecho, «está reservada la misma pena para los que hacen el mal y para los que lo consienten» (San Bernardo).
Todo cristiano tiene el derecho a solicitar de nosotros los presbíteros el perdón de Dios y de su Iglesia. El psicólogo, en un momento determinado, puede apaciguar su estado de ánimo; el psiquiatra en acto médico puede conseguir vencer un trastorno endógeno. Ambas cosas son muy útiles, pero no suficientes en determinadas ocasiones. Sólo Dios es capaz de perdonar, borrar, olvidar, pulverizar destruyendo, el pecado personal. Y su Iglesia atar o desatar comportamientos, trascendiendo la sentencia en el Cielo. Y con ello gozar de la paz interior y empezar a ser feliz.
En las manos y palabras del presbítero está el privilegio de tomar el pan y que Jesús-Eucaristía realmente sea presencia y alimento. Cualquier discípulo del Reino puede unirse a otro, o mejor a muchos, y con fervor, Fe, coraje y Esperanza, sumergirse en el mundo y convertirlo en el verdadero cuerpo del Jesús-Místico. Y en su compañía acudir a Dios Padre que escuchará las súplicas, pues su Hijo se comprometió a ello, «porque donde están dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos» (Mt 18,20).
Rev. D. Pedro-José YNARAJA i Díaz (El Montanyà, Barcelona, España)

Santoral Católico:
San Esteban
Rey de Hungría
[Murió el 15 de agosto y su memoria se celebra el 16 de agosto]. Nació en Esztergom (Hungría) hacia el año 969, de padre pagano y madre cristiana, de la alta nobleza. De joven recibió el bautismo junto con su padre, duque de Hungría. El año 997, tras la muerte de su padre, le sucedió en el gobierno y emprendió la evangelización de su país sirviéndose particularmente de los benedictinos de Cluny. Fundó monasterios, que fueron grandes centros misioneros, y creó obispados. Contrajo matrimonio con Gisela, hija del emperador Enrique II, y vio morir prematuramente a su hijo san Emerico, de extraordinarias virtudes y a quien preparaba para que le sucediera. Fue coronado rey de Hungría el año 1000 con la corona que le envió el papa Silvestre II. En el gobierno de su reino fue justo, pacífico y piadoso, observando fielmente las leyes de la Iglesia y procurando siempre el bien de los súbditos. Murió el 15 de agosto de 1038 en Szekesfehérvar (abadía de Alba Real) de Buda, en la actual Hungría. Fue canonizado el año 1083 junto con su hijo Emerico.
Oración: Dios todopoderoso, te rogamos que tu Iglesia tenga como glorioso intercesor en el cielo a san Esteban de Hungría, que durante su reinado se consagró a propagarla en este mundo. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
© Directorio Franciscano     

Santoral Católico:
San Roque
Peregrino
Son pocas las noticias históricas precisas que tenemos sobre su vida. Nació en Montpellier (Francia) el año 1295, de familia noble. Al quedar huérfano de padre y madre, profesó la Regla de la Tercera Orden Franciscana y distribuyó sus cuantiosos bienes entre los pobres. Luego emprendió una vida de peregrino, dedicado a la penitencia y a las obras de misericordia. Cuando la peste se extendió por Italia, recorrió los pueblos aliviando a los enfermos y curando a muchos de ellos. De regreso a su patria, fue atacado por la peste y se retiró a un bosque cerca de Piacenza. Cuando recuperada la salud regresaba a su patria, fue detenido como espía y llevado a prisión. Allí, en medio de malhechores, olvidado de todos, sufriendo lo indecible y confiado sólo en las manos de Dios, pasó los cinco últimos años de su vida. Murió en Montpellier el 16 de agosto de 1327 y pronto se encargó Dios de hacer brillar con prodigios la santidad de su siervo.
Oración: Guarda, Señor, a tu pueblo con bondad, y, por la intercesión de san Roque, líbrale de todo contagio del cuerpo y del espíritu. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
© Directorio Franciscano     

Pensamiento del día

“Jamás olvides que tu vida es más grande que tus miedos;
que tus fuerzas son mayores que tus dudas;
que aunque tu mente esté confundida…
tu corazón siempre sabrá la respuesta.
Con el tiempo, lo que hoy es difícil, mañana será un tesoro.
Pelea por lo que realmente te llene el alma
y ten la virtud de saber esperar,
porque todo lo que tiene que ser será” 

Historias:     
Las personas que nos rodean
El 14 de Octubre de 1998, en un vuelo trasatlántico de una línea aérea tuvo lugar el siguiente suceso:

A una dama la sentaron en el avión al lado de un hombre de raza negra.

La mujer pidió a la azafata que la cambiara de sitio, porque no podía sentarse al lado de una persona tan desagradable. La azafata argumentó que el vuelo estaba muy lleno, pero que iría a revisar a primera clase para ver si podría encontrar algún lugar libre.

Todos los demás pasajeros observaron la escena con disgusto. No sólo por el hecho en sí, sino por la posibilidad de que hubiera un sitio para la mujer en primera clase. El pobre hombre se sintió incómodo y cohibido por la reacción de su vecina de asiento, pero tuvo la educación de no hacer un escándalo.

El clima en la cabina era de total tensión, pero la señora se mostraba feliz y hasta triunfadora porque la iban a quitar de ese sitio y ya no estaría cerca de aquella persona.

Minutos más tarde regresó la azafata y le informó a la señora:

- "Discúlpeme señora, pero todo el vuelo está lleno. Afortunadamente, encontré un lugar vacío en primera clase... Me demoré unos instantes porque, para poder hacer este tipo de cambios tuve que pedir autorización al capitán. Él me indicó que no se podía obligar a nadie a viajar al lado de una persona tan desagradable y que me autorizaba el cambio."

Los pasajeros no podían creer lo que escuchaban, pero ya la señora, con cara de triunfo, empezó a levantarse de su asiento. En ese momento, la azafata se volteó y le dijo al hombre de raza negra:

- "Señor, ¿sería usted tan amable de acompañarme a su nuevo asiento en primera clase? El capitán, en nombre de la Compañía, le ofrece sus disculpas personales por el hecho de haber tenido que soportar a una persona tan desagradable a su lado."

Todos los pasajeros del avión se pararon y ovacionaron la acción de la tripulación. Ese año, la azafata y el capitán fueron premiados y, gracias a esa actitud, la empresa se dio cuenta de que no le había dado demasiada importancia a la capacitación de su personal en el área de atención al cliente. La empresa hizo cambios de inmediato.

Desde ese momento, en todas las oficinas de esa línea aérea y a la vista del personal, se lee el siguiente mensaje: “Las personas pueden olvidar lo que les dijiste, las personas pueden olvidar lo que les hiciste, pero las personas nunca olvidarán cómo las hiciste sentir”.

Meditaciones
Viví un evento notable, en relación con la Virgen María, en 1980 justo después de mi ordenación episcopal en la diócesis de Itapeva (Brasil). Vi también cuánto y de qué manera María estaba presente en mi misión de pastor de la Iglesia.
Fui consagrado obispo el 31 de mayo de 1980. Al día siguiente una procesión de automóviles me acompañaba para mi instalación en el obispado. La población nos veía pasar. Súbitamente una niñita atravesó la calle y fue atropellada por un coche. La transportamos al hospital de Itapeva. ¡Estábamos en estado de shock! Me dirigí entonces a Nuestra Señora: “Oh Madre mía, no dejes que el comienzo de mi vida de obispo sea obscurecido por este accidente”.
Al día siguiente, mi primera vista fue al hospital. El doctor me dijo: “Puede estar en paz la niña está fuera de peligro”. Agradecí a Nuestra Señora pues sentí fuertemente su presencia en ese momento tan significativo de mi vida episcopal.
Veinticinco años después, fui invitado a celebrar una misa a Itapeva, ya no era yo el obispo, una pareja con dos niños se dirigió a mí; la mujer se presentó: “Yo soy la niña que fue atropellada por un automóvil, el día de su instalación”.
Monseñor Fernando Legal  (Brasil)

Pedidos de oración
Pedimos oración por la Santa Iglesia Católica; por el Papa Francisco, por el Papa Emérito Benedicto, por los obispos, sacerdotes, diáconos, seminaristas, catequistas y todos los que componemos el cuerpo místico de Cristo; por la unión de los cristianos para que seamos uno, así como Dios Padre y nuestro Señor Jesucristo son Uno junto con el Espíritu Santo; por las misiones; por el triunfo del Sagrado Corazón de Jesús y del Inmaculado Corazón de María;  por la conversión de todos los pueblos; por la Paz en el mundo; por los cristianos perseguidos y martirizados en Medio Oriente, África, y en otros lugares; por nuestros hermanos sufrientes por diversos motivos especialmente por las enfermedades, el abandono, la carencia de afecto, la falta de trabajo, el hambre y la pobreza; por los niños con cáncer y otras enfermedades graves; por el drama de los refugiados del Mediterráneo; por los presos políticos y la falta de libertad en muchos países del mundo; por las víctimas de catástrofes naturales; por la unión de las familias, la fidelidad de los matrimonios y por más inclinación de los jóvenes hacia este sacramento; por el aumento de las vocaciones sacerdotales y religiosas; y por las Benditas Almas del Purgatorio.

Pedimos oración por el eterno descanso de Pepe Cortina, de ciudad de México, que ha partido a los brazos del Padre celestial.

Pedimos oración por la salud de Jorge T. N., de México, que está hospitalizado y con muchos estudios médicos, rogando al Señor que recobre muy pronto su salud.

Pedimos oración para que Dios permita que hoy tenga éxito la operación del ojo de Roberto G., de General Rodriguez, Buenos Aires, Argentina. Lo encomendamos a la mediación de Santa Lucía, patrona de la vista. 

Pedimos oración para María Trinidad (Trini), de Bogotá, Colombia, toda vez que viajó a la ciudad de Neiva (Huila) a propósito del fallecimiento de su hermana Luz María, por quien oramos el 9 de este mes. La tristeza le ha bajado las defensas y se han complicado su garganta, presentando además síntomas de una conjuntivitis. Rogamos al Señor pose sus Santas Manos sobre ella y que los medicamentos recetados por el galeno le hagan entero provecho, siempre con la intercesión de nuestra Madre, la Virgen Asunta.

Seguimos rezando por la paz social en Venezuela y para que la democracia sea respetada con la máxima prioridad puesta en el bienestar del pueblo.

Continuamos unidos en oración por medio del rezo del Santo Rosario poniendo en Manos de Nuestra Madre Bendita todas nuestras preocupaciones, alegrías y necesidades, poniendo al mundo entero en Manos de nuestra Madre y pidiéndole a Ella paz para el mundo, al rezar por la paz; rezamos por todo, por la paz en el mundo, en los corazones, porque la violencia sea desterrada, por la paz para los niños que están en peligro de ser abortados.  Paz para los jóvenes que no encuentran el camino, paz para los deprimidos. Paz para los que no han tenido la dicha de conocer al Amor. En fin rezamos por la paz, y sigamos haciéndolo.

Tú quisiste, Señor, que tu Hijo unigénito soportara nuestras debilidades,
para poner de manifiesto el valor de la enfermedad y la paciencia;
escucha las plegarias que te dirigimos por nuestros hermanos enfermos
y concede a cuantos se hallan sometidos al dolor, la aflicción o la enfermedad,
la gracia de sentirse elegidos entre aquellos que tu hijo ha llamado dichosos,
y de saberse unidos a la pasión de Cristo para la redención del mundo.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.
Amén

Los cinco minutos de María
Agosto 16
Desde los primeros siglos de la Iglesia, al nombre de María se añadió el calificativo de Virgen.
Tan característico es el privilegio de la virginidad en María, que el Pueblo de Dios la llama sencillamente “la Virgen”. Cuando un católico oye esa expresión, sabe que no se refiere sino a la Virgen, Madre de Dios y expresa que la vida se formó en su seno por iniciativa del amor de Dios.
Virgen María, mujer del sí a Dios y a sus planes, enséñanos a estar disponibles para que Dios tome nuestra vida y nos lleve a manifestar su amor entre los hombres.
* P. Alfonso Milagro

FELIPE
-Jardinero de Dios-
(el más pequeñito de todos)

martes, 15 de agosto de 2017

Pequeñas Semillitas 3420

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 12 - Número 3420 ~ Martes 15 de Agosto de 2017
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
Alabado sea Jesucristo…
Hoy celebramos una solemnidad de la Iglesia Católica: La Asunción de María al Cielo.
El dogma de la Asunción se refiere a que la Madre de Dios, luego de su vida terrena fue elevada en cuerpo y alma a la gloria celestial. Este Dogma fue proclamado por el Papa Pío XII, el 1º de noviembre de 1950, en la Constitución Munificentisimus Deus:
"Después de elevar a Dios muchas y reiteradas preces y de invocar la luz del Espíritu de la Verdad, para gloria de Dios omnipotente, que otorgó a la Virgen María su peculiar benevolencia; para honor de su Hijo, Rey inmortal de los siglos y vencedor del pecado y de la muerte; para aumentar la gloria de la misma augusta Madre y para gozo y alegría de toda la Iglesia, con la autoridad de nuestro Señor Jesucristo, de los bienaventurados apóstoles Pedro y Pablo y con la nuestra, pronunciamos, declaramos y definimos ser dogma divinamente revelado que la Inmaculada Madre de Dios y siempre Virgen María, terminado el curso de su vida terrenal, fue asunta en cuerpo y alma a la gloria del cielo".

¡Buenos días!

Ofrenda de amor
“Hay personas pobres que distribuyen sonrisas. Existen personas que sufren pero nos comunican alegría. Por allí van personas incomprendidas que saben comprendernos. Conozco personas ofendidas que supieron perdonar. Conozco todas esas personas… y su secreto es amar”. Amigo, pasa por el mundo desparramando gotitas de amor.

Un señor llegó a nuestra casa con su hijito y me dijo: “Mi hijo la quiere mucho a usted, Madre Teresa, y durante un mes no ha gastado sus monedas porque quiere hacerle un regalo para los pobres a los que usted ama tanto”. Luego me dijo: “Me siento tan avergonzado delante de mi hijo. Yo también la quiero a usted; por eso he decidido que voy a dejar de fumar por un mes, no voy a beber por un mes y le voy a dar ese dinero a usted”. Aquí están un padre y un niño juntos ofreciendo su amor en acción. No se trata de cuánto demos, sino de cuánto amor ponemos en lo que damos.

La Madre Teresa de Calcuta repetía: “Si te preocupas demasiado por ti mismo, no te quedará tiempo para los demás. Si no vives para los demás, la vida carece de sentido”.  Dios nos hizo para amar y donarnos al prójimo. Encerrarte en ti mismo te dejará atrofiado y no te realizarás jamás. Una señal de madurez es entregarte más a los otros que a ti mismo.
* Enviado por el P. Natalio

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy
Texto del Evangelio:
En aquellos días, se levantó María y se fue con prontitud a la región montañosa, a una ciudad de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. Y sucedió que, en cuanto oyó Isabel el saludo de María, saltó de gozo el niño en su seno, e Isabel quedó llena del Espíritu Santo; y exclamando con gran voz, dijo: «Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu seno; y ¿de dónde a mí que la madre de mi Señor venga a mí? Porque, apenas llegó a mis oídos la voz de tu saludo, saltó de gozo el niño en mi seno. ¡Feliz la que ha creído que se cumplirían las cosas que le fueron dichas de parte del Señor!».
Y dijo María: «Proclama mi alma la grandeza del Señor y mi espíritu se alegra en Dios mi Salvador porque ha puesto los ojos en la humildad de su esclava, por eso desde ahora todas las generaciones me llamarán bienaventurada, porque ha hecho en mi favor maravillas el Poderoso, Santo es su nombre y su misericordia alcanza de generación en generación a los que le temen. Desplegó la fuerza de su brazo, dispersó a los que son soberbios en su propio corazón. Derribó a los potentados de sus tronos y exaltó a los humildes. A los hambrientos colmó de bienes y despidió a los ricos sin nada. Acogió a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia -como había anunciado a nuestros padres- en favor de Abraham y de su linaje por los siglos». María permaneció con ella unos tres meses, y se volvió a su casa. (Lc 1,39-56)

Comentario:
Hoy celebramos la solemnidad de la Asunción de Santa María en cuerpo y alma a los cielos. «Hoy —dice san Bernardo— sube al cielo la Virgen llena de gloria, y colma de gozo a los ciudadanos celestes». Y añadirá estas preciosas palabras: «¡Qué regalo más hermoso envía hoy nuestra tierra al cielo! Con este gesto maravilloso de amistad —que es dar y recibir— se funden lo humano y lo divino, lo terreno y lo celeste, lo humilde y lo sublime. El fruto más granado de la tierra está allí, de donde proceden los mejores regalos y los dones de más valor. Encumbrada a las alturas, la Virgen Santa prodigará sus dones a los hombres».
El primer don que te prodiga es la Palabra, que Ella supo guardar con tanta fidelidad en el corazón, y hacerla fructificar desde su profundo silencio acogedor. Con esta Palabra en su espacio interior, engendrando la Vida para los hombres en su vientre, «se levantó María y se fue con prontitud a la región montañosa, a una ciudad de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel» (Lc 1,39-40). La presencia de María expande la alegría: «Apenas llegó a mis oídos la voz de tu saludo, saltó de gozo el niño en mi seno» (Lc 1,44), exclama Isabel.
Sobre todo, nos hace el don de su alabanza, su misma alegría hecha canto, su Magníficat: «Proclama mi alma la grandeza del Señor y mi espíritu se alegra en Dios mi Salvador...» (Lc 1,46-47). ¡Qué regalo más hermoso nos devuelve hoy el cielo con el canto de María, hecho Palabra de Dios! En este canto hallamos los indicios para aprender cómo se funden lo humano y lo divino, lo terreno y lo celeste, y llegar a responder como Ella al regalo que nos hace Dios en su Hijo, a través de su Santa Madre: para ser un regalo de Dios para el mundo, y mañana un regalo de nuestra humanidad a Dios, siguiendo el ejemplo de María, que nos precede en esta glorificación a la que estamos destinados.
P. Abad Dom Josep ALEGRE Abad de Santa Mª de Poblet  (Tarragona, España)

Santoral Católico:
La Asunción de la Virgen María
Solemnidad
La Madre de Dios fue asociada estrechamente, por voluntad del Padre, a los misterios de su Hijo. Como dice el Prefacio, «el Señor no quiso que conociera la corrupción del sepulcro la mujer que, por obra del Espíritu, concibió en su seno al autor de la vida». Al respecto escribía Pío XII: «A la manera que la gloriosa resurrección de Cristo fue parte esencial y último trofeo de su más absoluta victoria sobre la muerte y el pecado, así la lucha de la bienaventurada Virgen, común con su Hijo, había de concluir con la glorificación de su cuerpo virginal... Por eso, la augusta Madre de Dios, misteriosamente unida a Jesucristo desde toda la eternidad... consiguió, al fin, como corona suprema de sus privilegios, ser conservada inmune de la corrupción del sepulcro y, del mismo modo que antes su Hijo, vencida la muerte, ser levantada en cuerpo y alma a la suprema gloria del cielo». Y la Constitución papal que en 1950 declaró el dogma de la Asunción concluía con esta definición: «Que la Inmaculada Madre de Dios, siempre Virgen María, cumplido el curso de su vida terrestre, fue asunta en cuerpo y alma a la gloria celestial».
Oración: Dios todopoderoso y eterno, que has elevado en cuerpo y alma a los cielos a la inmaculada Virgen María, Madre de tu Hijo, concédenos, te rogamos, que, aspirando siempre a las realidades divinas, lleguemos a participar con ella de su misma gloria en el cielo. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
© Directorio Franciscano   

Pensamiento del día 
“Si se levanta la tempestad de las tentaciones,
si caes en el escollo de las tristezas,
eleva tus ojos a la Estrella del Mar:
¡Invoca a María!”.
(San Bernardo de Claraval)

Tema del día:
La Asunción y nosotros

Santa María asunta a los Cielos es para nosotros, hijos de la Iglesia peregrinante, un signo de esperanza que brilla intenso en el horizonte, signo que nos atrae, nos alienta y anima a seguir sus huellas y caminar juntos y confiadamente hacia donde Ella se encuentra gloriosa junto a su Hijo resucitado.

¡El triunfo de María nos llena de esperanza! Sí, al mirarla gloriosa tenemos la certeza confiada de que también nosotros, bajo su guía y cuidado maternal, avanzamos hacia la transfiguración gloriosa de nuestras existencias, hacia la plena participación del amor y comunión de Dios, hacia la gloria definitiva y máxima felicidad que sólo Dios puede dar al ser humano.

Pero María, asunta a los Cielos, no se desentiende del destino terreno y eterno de sus hijos e hijas. ¡Todo lo contrario! Ella, desde el Cielo, ejerce activamente su misión maternal. Enaltecida y glorificada al lado de su Hijo, nos acompaña intercediendo por nosotros, alentando nuestra esperanza y confianza en las promesas de su Hijo, invitándonos a vivir con visión de eternidad, cuidándonos, protegiéndonos, educándonos con sus palabras y el ejemplo de su vida entregada al amoroso y servicial cumplimiento del Plan divino.

La Mujer que ahora y por toda la eternidad ve plenamente colmada las esperanzas de su terreno peregrinar, nos invita también a nosotros a ser hombres y mujeres de esperanza para tantos que en el mundo de hoy carecen de esperanza. De este modo, todo hijo de María está llamado a ser signo de esperanza para muchos, apóstol que lleve a cuantos más pueda al encuentro con el Señor resucitado.

Poesía:
La Asunción de la Virgen
 
¿A dónde va, cuando se va, la llama?
¿A dónde va, cuando se va, la rosa?
¿Qué regazo, qué esfera deleitosa,
qué amor del Padre la alza y la reclama?

Esta vez como aquélla, aunque distinto;
el Hijo ascendió al Padre en pura flecha.
Hoy va la Madre al Hijo, va derecha,
al Uno y Trino, al trono en su recinto.

Por eso el aire, el cielo, rasga, horada,
profundiza en columna que no cesa,
se nos va, se nos pierde, pincelada
de espuma azul en el azul sorpresa.

No se nos pierde, no; se va y se queda.
Coronada de cielos, tierra añora
y baja en descensión de Mediadora,
rampa de amor, dulcísima vereda.
Gerardo Diego (1896-1987)

Nuevo artículo

Hay nuevo material publicado en el blog
"Juan Pablo II inolvidable"
sobre la Asunción de María y San Juan Pablo II
Puedes acceder en la dirección:

Meditaciones
Con el misterio de la Asunción a los cielos se han realizado definitivamente en María todos los efectos de la única mediación de Cristo Redentor del mundo y Señor resucitado: “Todos vivirán en Cristo. Pero cada cual en su rango: Cristo como primicia; luego, los de Cristo en su Venida” (1 Co 15, 22-23).
En el misterio de la Asunción se expresa la fe de la Iglesia, según la cual María “está también íntimamente unida” a Cristo porque, aunque como madre-virgen estaba singularmente unida a él en su primera venida, por su cooperación constante con él lo estará también a la espera de la segunda.
Redimida de modo eminente, en previsión de los méritos de su Hijo, ella tiene también aquella función, propia de la Madre, de mediadora de clemencia en la venida definitiva, cuando todos los de Cristo revivirán, y “el último enemigo en ser destruido será la Muerte” (1 Co 15, 26). [...]
En su asunción a los cielos, María está como envuelta por toda la realidad de la comunión de los santos, y su misma unión con el Hijo en la gloria está dirigida toda ella hacia la plenitud definitiva del Reino, cuando “Dios sea todo en todas las cosas”.
Papa San Juan Pablo II: Encíclica Redemptoris Mater, 25 marzo 1987, n°41

Los cinco minutos de María
Agosto 15
Coros celestes cantan y alaban a nuestra Señora que sube a los cielos.
La vi tan bella como la aurora, cual sol luciendo en medio del cielo.
La vi tan bella, la vi tan radiante, Reina en el cielo, cerca de Dios.
Virgen María, Reina del cielo, llena de gracia, ruega por mí.
Que por los siglos, Virgen María, todos alaben a nuestro Dios.
María, que nos precediste en la resurrección y en tu gloriosa asunción, que tu Corazón nos señale siempre el camino a la gloria de Dios.
* P. Alfonso Milagro


FELIPE
-Jardinero de Dios-
(el más pequeñito de todos)

lunes, 14 de agosto de 2017

Pequeñas Semillitas 3419

PEQUEÑAS SEMILLITAS

Año 12 - Número 3419 ~ Lunes 14 de Agosto de 2017
Desde la ciudad de Córdoba (Argentina)
Alabado sea Jesucristo…
Para comprender mejor la importancia de la oración en nuestras vidas, quizás sea útil transcribir la siguiente anécdota:
Una vez le preguntaron a un hombre ‘¿Qué ganas orando regularmente a Dios?’
El hombre respondió: ‘Nada… pero déjame decirte lo que he perdido: la ira, el ego, la avaricia, la depresión, la inseguridad y el miedo a la muerte’.
Vemos entonces que muchas veces la respuesta a nuestras oraciones no está en la ganancia sino en la pérdida.

¡Buenos días!

Las dos coronas 
San Maximiliano Kolbe, desde pequeño, tuvo una gran devoción a la Virgen María. San Luis María Grignon de Monfort afirma: “Cuando el Espíritu Santo encuentra a María en un alma, se siente atraído irresistiblemente hacia ella y en ella hace su morada. A quien Dios quiere hacer muy santo, lo hace muy devoto de la Virgen María”. Una anécdota significativa del P. Kolbe.

Una vez que Maximiliano hizo una travesura, su madre lo reprochó con severidad: “Niño mío, ¡quién sabe lo que será de ti!”. Después, ella no pensó más, pero observó que el hijo había cambiado por completo. A menudo se retiraba ante un altarcito escondido en un rincón y rezaba llorando. Esto la preocupó: “¿Te pasa algo?, le preguntó. ¡Has de contar todo a tu mamita!”. Muy emocionado le dijo: "Mamá, cuando me reprochaste, pedí mucho a la Virgen me dijera lo que sería de mí. Entonces se me apareció llevando dos coronas: una blanca y otra roja. Me miró con cariño y me preguntó si quería las dos coronas. La blanca significaba la pureza y la roja que sería mártir. Contesté que las aceptaba... Entonces la Virgen me miró con dulzura y desapareció".

Atestigua la madre del P. Kolbe: “El cambio extraordinario en la conducta del niño fue para mí una clara señal de que todo era verdad. Él tenía plena conciencia, y al hablarme, con el rostro radiante, indicaba la deseada muerte de mártir”. Este fascinante encuentro de Maximiliano con la Virgen María fue el manantial de su santidad y apostolado. No olvides que los santos son obras maestras de Dios. ¿Por qué no lees una vida por año?
* Enviado por el P. Natalio

La Palabra de Dios:
Evangelio de hoy
Texto del Evangelio:
En aquel tiempo, yendo un día juntos por Galilea, Jesús dijo a sus discípulos: «El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres; le matarán, y al tercer día resucitará». Y se entristecieron mucho.
Cuando entraron en Cafarnaúm, se acercaron a Pedro los que cobraban el didracma y le dijeron: «¿No paga vuestro Maestro el didracma?». Dice él: «Sí». Y cuando llegó a casa, se anticipó Jesús a decirle: «¿Qué te parece, Simón?; los reyes de la tierra, ¿de quién cobran tasas o tributo, de sus hijos o de los extraños?». Al contestar él: «De los extraños», Jesús le dijo: «Por tanto, libres están los hijos. Sin embargo, para que no les sirvamos de escándalo, vete al mar, echa el anzuelo, y el primer pez que salga, cógelo, ábrele la boca y encontrarás un estárter. Tómalo y dáselo por mí y por ti». (Mt 17,22-27)

Comentario:
Hoy, la liturgia nos ofrece diferentes posibilidades para nuestra consideración. Entre éstas podríamos detenernos en algo que está presente a lo largo de todo el texto: el trato familiar de Jesús con los suyos.
Dice san Mateo que Jesús y los discípulos iban «yendo un día juntos por Galilea» (Mt 17,22). Pudiera parecer algo evidente, pero el hecho de mencionar que iban juntos nos muestra cómo el evangelista quiere remarcar la cercanía de Cristo. Luego les abre su Corazón para confiarles el camino de su Pasión, Muerte y Resurrección, es decir, algo que Él lleva muy adentro y que no quiere que, aquellos a quienes tanto ama, ignoren. Posteriormente, el texto recoge el episodio del pago de los impuestos, y también aquí el evangelista nos deja entrever el trato de Jesús, poniéndose al mismo nivel que Pedro, contraponiendo a los hijos (Jesús y Pedro) exentos del pago y los extraños obligados al mismo. Cristo, finalmente, le muestra cómo conseguir el dinero necesario para pagar no sólo por Él, sino por los dos y no ser, así, motivo de escándalo.
En todos estos rasgos descubrimos una visión fundamental de la vida cristiana: es el afán de Jesús por estar con nosotros. Dice el Señor en el libro de los Proverbios: «Mi delicia es estar con los hijos de los hombres» (Prov 8,31). ¡Cómo cambia, esta realidad, nuestro enfoque de la vida espiritual en la que a veces ponemos sólo la atención y el acento en lo que nosotros hacemos, como si eso fuera lo más importante! La vida interior ha de centrase en Cristo, en su amor por nosotros, en su entrega hasta la muerte por mí, en su constante búsqueda de nuestro corazón. Muy bien lo expresaba san Juan Pablo II en uno de sus encuentros con los jóvenes: el Papa exclamó con voz fuerte «¡Miradle a Él!».
P. Joaquim PETIT Llimona, L.C. (Barcelona, España)

Santoral Católico:
San Maximiliano Kolbe
Mártir
Nació cerca de Lodz (Polonia) en 1894. Ingresó en los Franciscanos Conventuales, estudió en Roma y allí recibió la ordenación sacerdotal. Pronto, encendido en el amor a la Madre de Dios, fundó la asociación «Milicia de la Inmaculada» que propagó con entusiasmo con varias publicaciones y a cuyo servicio fundó la «Ciudad de la Inmaculada». En 1930 marchó como misionero a Japón, donde se esforzó por extender la fe cristiana bajo el patrocinio de la misma Virgen Inmaculada. Vuelto a Polonia en 1936, intensificó la publicación y difusión de revistas marianas. Desencadenada la II Guerra Mundial, fue detenido por los nazis e internado en el campo de concentración de Oswiecim o Auschwitz (Cracovia, Polonia), donde lo destinaron a un trabajo tan penoso como el de trasportar cadáveres al crematorio. Y allí murió el 14 de agosto de 1941, tras haberse ofrecido voluntariamente a sustituir a un padre de familia condenado a la muerte por hambre. Juan Pablo II lo canonizó en 1982 y decretó que se le venerase también como mártir.
Oración: Oh Dios, que al mártir san Maximiliano María Kolbe, apóstol de la Inmaculada, le llenaste de celo por las almas y de amor al prójimo; concédenos, por su intercesión, trabajar generosamente por tu gloria en el servicio de los hombres y tener el valor de asemejarnos a tu Hijo, incluso hasta en la muerte. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
© Directorio Franciscano  

Pensamientos de San Maximiliano Kolbe
“La frecuente conversación cara a cara con María o a sus pies, será una óptima escuela para que aprendas a conquistar para Ella un número cada vez mayor de almas y profundice en ellas su reino cada vez más. No tengas miedo: aunque creas tener ya un pie en el infierno, si no te cansas de dirigirte a Ella con plena confianza, sin considerar absolutamente tu situación interior, debes estar tranquilo porque sin duda alguna no perecerás”

“La vida es breve… se vive una sola vez. Es necesario ser santos, no a medias, sino totalmente, para gloria de la Inmaculada y la mayor gloria de Dios”

Tema del día:
Cultura del descarte
El Papa Francisco ha denunciado varias veces la cultura del descarte. ¿Se aplica esta denuncia a temas como el aborto, la fecundación artificial, el diagnóstico prenatal?

Para responder, necesitamos recordar qué se entiende por cultura del descarte. En la exhortación “Evangelii gaudium” (n. 53) el Papa Francisco indicó que este tipo de cultura ve al ser humano como un bien de consumo, como algo que puede ser usado y que, cuando no sirve, se tira.

En muchos lugares del planeta la cultura del descarte se aplica a los embriones, sobre todo en dos ámbitos muy concretos: la reproducción artificial y el aborto.

La reproducción artificial en sus diferentes formas (especialmente en la fecundación en vitro) busca obtener un hijo, y un hijo que responda a las expectativas de sus padres.

Para conseguir ese hijo, con frecuencia las clínicas de reproducción asistida producen varios embriones. Unos son congelados como material disponible para eventuales usos en el futuro. Otros son analizados, si así se decide, con un diagnóstico preimplantacional para controlar su “calidad” y sus características.

Luego, si los padres (o solo la mujer) están de acuerdo, se determina cuáles y cuántos de esos embriones son trasladados al seno materno para lograr el embarazo tan deseado, y qué se hace con los “sobrantes”.

Cuando se trasladan varios embriones, es posible que se produzca un embarazo pluri-gemelar. ¿Cómo se afronta la situación? No pocas veces se decide la “reducción embrionaria”, que es simplemente un aborto: se eliminan los embriones “en exceso” para dejar solo a uno, o quizá a dos, según los deseos de la madre.

El fenómeno de la “reducción embrionaria” manifiesta una de las facetas típicas de la cultura del descarte: solo viven los embriones deseados, los demás sobran y son eliminados.

Esa misma faceta es la que explica la amplia difusión del aborto en tantos contextos y países.

Sí: el aborto existe cuando un hijo es visto como “algo”, como un “producto” no deseado. No es deseado por llegar en un momento “inoportuno”, por la situación personal de la mujer, por los planes del marido o del padre, o por otros motivos.

Entre esos motivos también se da el eugenésico, desde el uso, muy extendido, del diagnóstico prenatal, que permite controlar si existan en el embrión defectos o características no deseadas. Cuando tales defectos son descubiertos, muchos optan por destruir a esos embriones o también a fetos más desarrollados.

Una vez que el embrión ha quedado clasificado como cosa que vale según los deseos de otros, la cultura del descarte aceptará sin mayores problemas que sea destruido. Lo cual es una mentalidad injusta, porque rechaza el valor intrínseco de algunos seres humanos (los hijos antes de nacer), a los que se ve como productos que no “sirven” si no corresponden con los deseos de quienes deberían protegerlos y amarlos.
© P. Fernando Pascual

Meditaciones
Así como los niños están perdidos si quieren hacer su propia voluntad, puesto que no tienen experiencia del mundo y de la vida y necesitan un padre y una madre que los guíe, que piensen por ellos, que los cuiden y los orienten por el camino del bien; así también nosotros, que queremos ser infantes en la vida espiritual, debemos renunciar a nuestra propia voluntad para seguir la voluntad de Dios, que sabe guiarnos por el camino de la vida espiritual, tan desconocido para nosotros ,y en el que hay tantos peligros y tantas emboscadas del Maligno, que espera a la vera del camino para desviarnos de él.
Por eso tenemos que fiarnos de Dios, de la Virgen, de nuestro Ángel Custodio, y seguir sus consejos, seguir su voluntad, la voluntad de Dios, porque si queremos hacer lo que se nos da la gana, muy pronto estaremos enredados en pecados y en problemas de todo tipo, con peligro de perdernos para siempre en el Infierno.
Tenemos que aprender a ser niños dóciles, porque hay muchos peligros en la vida, y nadie puede andar por un país desconocido sin un guía experto, y más si en dicho país hay fieras dispuestas a despedazar o peligros de valles y quebradas abruptos. Y así es la vida del hombre sobre la tierra, que más que enemigos y peligros materiales, tiene enemigos y peligros espirituales, que no sorteará si no es dócil a Dios.

Pedidos de oración
Pedimos oración por la Santa Iglesia Católica; por el Papa Francisco, por el Papa Emérito Benedicto, por los obispos, sacerdotes, diáconos, seminaristas, catequistas y todos los que componemos el cuerpo místico de Cristo; por la unión de los cristianos para que seamos uno, así como Dios Padre y nuestro Señor Jesucristo son Uno junto con el Espíritu Santo; por las misiones; por el triunfo del Sagrado Corazón de Jesús y del Inmaculado Corazón de María;  por la conversión de todos los pueblos; por la Paz en el mundo; por los cristianos perseguidos y martirizados en Medio Oriente, África, y en otros lugares; por nuestros hermanos sufrientes por diversos motivos especialmente por las enfermedades, el abandono, la carencia de afecto, la falta de trabajo, el hambre y la pobreza; por los niños con cáncer y otras enfermedades graves; por el drama de los refugiados del Mediterráneo; por los presos políticos y la falta de libertad en muchos países del mundo; por las víctimas de catástrofes naturales; por la unión de las familias, la fidelidad de los matrimonios y por más inclinación de los jóvenes hacia este sacramento; por el aumento de las vocaciones sacerdotales y religiosas; y por las Benditas Almas del Purgatorio.

Pedimos oración por la salud de Beatriz B., de provincia de Buenos Aires, Argentina, afectada de anemia hemolítica. Ha salido de una internación y ahora la encomendamos a la mediación de la Virgen de San Nicolás, para que Ella pida a Jesús por la pronta recuperación de nuestra amiga Betty. 

Pedimos oración para la señora Luisa, de Córdoba, Argentina, que ha tenido síntomas compatibles con procesos isquémicos cerebrales y está siendo estudiada neurológicamente. Que la Virgen del Rosario del Milagro, patrona de esta ciudad, interceda por ella ante el Señor para su pronto restablecimiento.

Continuamos unidos en oración por medio del rezo del Santo Rosario poniendo en Manos de Nuestra Madre Bendita todas nuestras preocupaciones, alegrías y necesidades, poniendo al mundo entero en Manos de nuestra Madre y pidiéndole a Ella paz para el mundo, al rezar por la paz; rezamos por todo, por la paz en el mundo, en los corazones, porque la violencia sea desterrada, por la paz para los niños que están en peligro de ser abortados.  Paz para los jóvenes que no encuentran el camino, paz para los deprimidos. Paz para los que no han tenido la dicha de conocer al Amor. En fin rezamos por la paz, y sigamos haciéndolo.

Tú quisiste, Señor, que tu Hijo unigénito soportara nuestras debilidades,
para poner de manifiesto el valor de la enfermedad y la paciencia;
escucha las plegarias que te dirigimos por nuestros hermanos enfermos
y concede a cuantos se hallan sometidos al dolor, la aflicción o la enfermedad,
la gracia de sentirse elegidos entre aquellos que tu hijo ha llamado dichosos,
y de saberse unidos a la pasión de Cristo para la redención del mundo.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.
Amén

Los cinco minutos de María
 
Agosto 14
María Santísima, desde el momento de la Anunciación, tuvo la resolución profunda, permanente y eficaz de consagrar su vida a la persona y a la obra de su Hijo y cooperar con amor a la salvación de los hombres.
Su voluntad estuvo siempre unida a la de Dios y la llama de su fervor ardía en presencia de Jesucristo, como la llama de un candelabro delante de un sagrario.
Así fue el Corazón de María y así debe ser tu corazón.
Virgen feliz porque creíste que en ti se cumpliría la Palabra de Dios, haz que no desee yo otra cosa que hacer Su voluntad.
* P. Alfonso Milagro
FELIPE
-Jardinero de Dios-
(el más pequeñito de todos)